Le damos gracias a nuestro Padre celestial por continuar guiándonos y llevándonos a donde El quiere que vallemos.  Les damos gracias también a ustedes por continuar abriendo sus puertas y sus corazones a la palabra. 

Nuestro deseo para este nuevo año (2008) es, que nuestro Señor continúe bendiciéndoles y guiándoles, y que la paz reine en sus hogares.  

¡Felicidades!

Ministerio Semilla