Quienes somos
Misión
Contactos

“El Señor es mi pastor, nada me falta”  (Salmo 23)

Calendario

El Sapito
Por:  Salvy Martinez


En tiempo de primavera cuando la marea sube, los sapos suelen poner sus huevos a la orilla de los lagos.  Una vez hizo una tormenta bien fuerte y las olas del lago se enfurecieron y subieron más de lo normal.  Un huevito que había sido puesto en la orilla de la playa quedo atrapado en un hoyo lejos donde las aguas normalmente no solían alcanzar ese nivel.  El hoyo era profundo pero de espacio limitado y el agua era poca.  El sapito nació y creció en ese pequeño mundo como del ancho de un plato sanitario; lo que podía ver de abajo del hoyo para arriba eso constituía su cielo.  Un día otro sapo lo descubrió abajo en el hoyo y le pregunta “Hey! ¿Que haces ahí metido en ese hoyo”?  y el sapito le contesta “Sálte de mi cielo! ¡Es mío y lo estas tapando!”  Y el sapo grande le díce “Oye, acá arriba es otro mundo, y hay un cielo enorme! ¡Déjame sacarte de ahí para que veas!” pero como el sapito no conocía otro mundo y su cielo consistía de lo que podía ver desde abajo del poso, seguía insistiendo “! Sálte  de mi cielo! lo estas tapando y la luz no dura mucho!” pero el sapo grande le insistió tanto y tanto que al fin lo convenció de que lo ayudara a salir. 

Al salir afuera el sapito quedo tan encantado y enamorado de lo que acabada de descubrir que dijo WOW! ¡Yo no sabia que esto existía! ¡Que grande y maravilloso es el mundo! Luego pensó que quizás existían mas sapitos como el atrapados en mundos pequeños y no sabían que tan grande y maravilloso era el mundo; la creación que Dios había echo para ellos.  Pero mientras caminaba, observaba  que también habían personas viviendo en este mundo maravilloso que estaban ciegas, y no se daban cuenta que Dios había echo todo esto por amor a ellos; por amor a su creación.  
Ese día descubrió que su tarea era enorme, ya que era su obligación convencer al mundo de la maravilla de creación que Dios había echo para ellos. 

Moraleja de la historia: es tu obligación como bautizado dejarle saber a tus hermanos, vecinos, compañeros de trabajo, etc., que Dios nos ama tal y como somos porque somos su creación, solo tenemos que seguir su mandato de amarnos los unos a los otros.  (Juan 15:12-14)

Reflexiones

Al Principio